Quien concentra su atención en su interior antes de iniciar cualquier proyecto y se cuestiona profundamente si realmente cree que lo logrará, aun a pesar de las adversidades, o de los que opinan que es imposible, obtiene un sabio autocontrol y liderazgo sobre sí.

La consideración positiva de si mismo


“Nuestras potencialidades individuales son resultado directo de nuestra autoestima. Lo que quiere decir que nos sentimos eficaces respecto a nosotros mismos. Si llegamos a adoptar mejor concepto de nosotros, esperaremos más de nosotros […] Este proceso de crecimiento da como resultado metas más agresivas, expectativas mayores y, tanto, logros más impresionantes. Si cree usted lo que acabo de decir, no podrá evitar la conclusión de que aquellos a quienes ha seguido con pasión, con alegría, con entusiasmo, le han hecho sentirse alguien. No se trataba simplemente de que tuvieran el oficio, o el poder […] de alguna manera se sentía usted admirable por estar junto a ellos.” Irwin Federman

La consideración positiva de sí mismo parece ejercer su fuerza mediante la creación en los otros de una sensación de confianza y de elevadas expectativas, efecto no muy distinto del fabuloso Pigmalión.

Cuando Ian McGregor se hizo cargo de la presidencia de la British Steel Corporation , su primera orden fue la de restaurar la moral de los sectores medios de la administración. “Siempre he trabajado sobre la base de la teoría –dijo- de que para el personal superior de una organización es muy importante imaginarse cómo motivar al personal subordinado.” No podía ofrecer a sus ejecutivos las recompensas financieras habituales en las compañías con grandes ganancias, pero podía proporcionar motivación a través de su independencia y su autoconfianza. “La gente empieza a sentir que una parte de la empresa depende de ella- dijo-. Tiene más oportunidades de mostrar sus capacidades.”

La autoconsideración positiva se relaciona con la madurez, pero preferimos la expresión sabiduría emocional a madurez. Madurez recuerda demasiado el momento que se supera el comportamiento infantil. Pero nuestros líderes parecen retener gran parte de las características positivas del niño: el entusiasmo de la gente, la espontaneidad, la imaginación y una ilimitada capacidad para aprender nuevas conductas. La sabiduría emocional, como hemos llegado a entenderla, se refleja en la manera de relacionarse con otras personas. En el caso de nuestros noventa líderes, utilizaron cinco habilidades clave:

1) La capacidad para aceptar a la gente como es, no como uno quisiera que fuera. En cierto sentido, eso podría considerarse como una medida de sabiduría (ponerse en el lugar de otra persona, comprender cómo son los otros en sus términos y siempre sin juzgarlos).

2) La capacidad para enfocar las relaciones y los problemas en términos de presente y no de pasado. Por cierto, es verdad que podemos aprender de errores pasados. Pero a nuestros líderes les parecía más productivo utilizar el presente como punto de despegue para tratar de cometer menos errores, y sin duda eso era psicológicamente más saludable que volver una y otra vez sobre cosas ya superadas.

3) La capacidad para tratar a quienes están cerca con la misma atención amable que se daría a conocidos más lejanos y casuales. La necesidad de esta capacidad es en general la más evidente –y la más escasa- en nuestras relaciones con nuestra familia. Pero es igualmente importante en el trabajo. Tendemos a dar por supuestos a aquellos de quienes más cerca estamos. A menudo nos acostumbramos tanto a verlos y a oírlos que perdemos la capacidad de escuchar lo que dicen realmente o para apreciar la calidad –buena o mala- de lo que hacen. Interfieren aquí los sentidos personales de amistad, de hostilidad o de indiferencia.

Este problema de la excesiva familiaridad tiene dos aspectos. El primero es el de no oír lo que se dice: la sordera selectiva lleva a malentendidos, equívocos y errores. El segundo es la cuestión de la retroalimentación que dejamos de proporcionar para indicar nuestra atención.

4) La capacidad de confiar en los otros, aun cuando el riesgo parezca grande. La suspensión de la confianza suele ser necesaria como autoprotección. Pero el precio es demasiado alto si significa estar siempre en guardia, en actitud de permanente sospecha de los otros. Aun cuando a veces una sobredosis de confianza implique el riesgo de ser víctima de engaño o de decepción, es más sabio a largo plazo que dar por supuesto que la mayoría de la gente es incompetente o no es sincera.

5) La capacidad de actuar sin la constante aprobación y el permanente reconocimiento de los demás. En particular en una situación laboral, la necesidad de aprobación constante puede ser perjudicial y contraproducente. En realidad no debería importar a cuánta gente le gustan los líderes. Lo importante es la calidad del trabajo que resulta de colaborar con ellos. Los líderes emocionalmente sabios advierten que esta cualidad se ve afectada cuando se coloca un énfasis indebido en el hecho de ser “buen tipo”. Más importante es que gran parte del trabajo de los líderes consista en asumir riesgos. Y los riesgos, dada su naturaleza, no pueden ser placenteros para nadie.

Seleccionado por Camila Ubierna de Líderes: Estrategias para un liderazgo eficaz, de Warren Bennis.

Al trabajo, en bici


Sinergia 2.0 - es una publicación de La Caja ART

Son muchas las empresas que incentivan a sus empleados para que utilicen la bicicleta en su trayecto al trabajo. Los beneficios son muchos, sobre todo por el ejercicio aeróbico que implica pedalear y la simplificación del recorrido que ofrece. ¿Qué hay que tener en cuenta para armar un plan de este tipo y por qué hacerlo?

¿Por qué ir al trabajo en bicicleta?

  • Combate el estrés y la ansiedad.
  • Mejora el rendimiento laboral.
  • Reduce en más del 50% el riesgo de infarto.
  • Ejerce una función protectora sobre las articulaciones.
  • Ayuda a prevenir las dolencias de espalda.
  • Refuerza el sistema inmunológico o de defensa ante enfermedades.
  • Proporciona a todo el organismo una sensación de bienestar.


Algunos de los comentarios de quienes optaron por bajarse de las 4 ruedas y subirse a la bici hacen énfasis sobre la energía que aporta pedalear para empezar el día, lo bien que le hace a la mente y lo bueno de evitar embotellamientos y demorar menos tiempo. Además destacan que un poco de ejercicio por la mañana antes de ir al trabajo los hace sentir mejor y más despiertos.
El beneficio físico es clarísimo. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda unos 30 minutos de ejercicio diario suave para mejorar y mantener la salud, y andar en bicicleta es la segunda actividad física más completa después de la natación. El ejercicio aeróbico constante de las piernas cuando se pedalea permite liberar tensiones y facilita la relajación.
También hay cuestiones positivas en cuanto al ahorro del dinero en cuanto a gastos de nafta y estacionamiento y ahorro de tiempo. Además, es poco probable abandonar esta actividad cuando se cuenta con poco tiempo, a diferencia de lo que puede pasar con otras forma de hacer de ejercicio.


Tips para tener en cuenta al promover el uso de la bici para trasladarse al trabajo: 

  • Es importante comprender los hábitos de desplazamiento actuales de los trabajadores. Esto ayudará a identificar qué proporción de los trabajadores vive a una distancia razonable para poder hacer el trayecto en bicicleta.
  • Consultar qué nivel de actividad física tienen actualmente.
  • Analizar qué barreras encuentran los trabajadores y cuáles creen que podrían ser las soluciones para ir en bicicleta al trabajo.
  • Un aspecto importante para promover el uso de la bicicleta es conocer la situación actual de los accesos para llegar al trabajo con este medio de transporte.


Algunas preguntas que ayudarán a identificar las condiciones del entorno: 

  • ¿Existe alguna calle o camino con poco tráfico o tráfico tranquilo que permita acceder a la empresa?
  • ¿Existe algún carril para bicicletas o ruta para ciclistas  que pase relativamente a poca distancia?
  • ¿La organización está a poca distancia del transporte público:  tren, colectivo, micro? 


El desplazamiento para ir al trabajo puede ser el más fácil para empezar a usar la bicicleta como transporte. Ya que como se repite diariamente, es un trayecto que se puede estudiar y planificar.


¿Cómo protegerse para circular?

Para el uso de una bicicleta, el casco es un elemento de seguridad indispensable, que, según diversos estudios, contribuye a disminuir la intensidad y la incidencia de traumatismos craneoencefálicos.  Frecuentemente también se utilizan gafas de seguridad y guantes.

Para un uso seguro de una bicicleta, ésta debe estar en buen estado. El punto más importante a considerar es el sistema de frenos, ya que sin éste puede ocurrir fácilmente un accidente. Otros aspectos mecánicos importantes incluyen componentes en mal estado o mal colocados que pueden fácilmente doblarse o desprenderse originando un accidente. 

Otros equipos de protección personal dependen de la actividad particular, siendo los más comunes las rodilleras y coderas. También es recomendado el uso de guantes para mejorar la comodidad de conducción y para evitar abrasiones en las manos en caso de caídas.

En cuanto a los accesorios de seguridad para la bicicleta para la ciudad existen las luces, el  timbre, espejos y el chaleco reflectivo.


CONSEJOS PARA PEDALEADORES

Pedalear relajado evita sudar
Para evitar esto sólo hay que viajar a una velocidad cómoda y moderada. Hay que evitar abrigarse en exceso. Si se quiere ir a un ritmo rápido, es conveniente ponerse remeras o poleras de nylon. Estas se mojarán pero se secarán rápidamente. El algodón se moja pero es lento de secar, lo que provoca que el sudor se enfríe y cause un resfrío. Al llegar al trabajo, sacarse la polera y cambiarla por una limpia.

Vestimenta relajada y cómoda
Hay gente que prefiere utilizar ropa especial para andar en bicicleta, luego se cambia al llegar al trabajo. Hay otros que no se complican y utilizan la misma ropa del día.
Si se utiliza un cubre cadenas, una pinza o atrapabastas para los pantalones, se evita mancharlos o estropearlos con la cadena.
Es bueno privilegiar el uso de ropa ajustada por sobre la ancha u holgada. Mientras más ajustada esté al cuerpo, menor posibilidad habrá de engancharla y romperla. El calzado debe ser cómodo. Son preferibles las suelas antideslizantes y de goma.

Transportar sólo lo necesario
Por lo general se debe evitar transportar cosas innesesarias. En caso que se deba transportar muchas cosas, existen alternativas como bolsos de mensajero, alforjas, canastos y bicicletas de carga. Seleccionar el modelo adecuado equilibrando la eficiencia al pedalear y la frecuencia con la que se transporta la carga es muy importante.

Siempre hay un lugar donde dejar la bici
Es uno de los puntos más recurrentes al momento de elegir la bici como medio de transporte. Si el lugar de trabajo no cuenta con estacionamientos para bicicletas, es necesario contar con una buena cadena para asegurarla en el lugar más adecuado que se encuentre. El lugar donde se deje la bici idealmente debe contar con techo para protegerla de la lluvia y el sol.

Reducir el tiempo de desplazamientos y los atascos
La bicicleta no sufre las retenciones habituales del tráfico en las horas pico de ida y vuelta al trabajo. En estas horas, la velocidad media del tráfico puede llegar a ser inferior a los 15 km/h. Al contrario, la bicicleta contribuye a reducir los atascos, también los que se concentran alrededor de la empresa y que pueden hacerle perder competitividad en cuanto a, por ejemplo, la distribución de mercaderías.
Además, la bicicleta no sufre los mismos problemas de estacionamiento habituales del coche. Gracias a sus pequeñas dimensiones, la bicicleta necesita muy poco espacio para el estacionamiento, que puede ser facilitado por la misma empresa de forma mucho más económica que si se desplazara en coche.

Fuente: Enbicialtrabajo.com - Ciclismourbano

ALIMENTA TU CEREBRO. Que buena noticia.


Hay 3 clases de personas:

Los que lideran: 3%
Los seguidores: 27%
Los Todo Gratis: 70%

Los 1º son gente que prepara y entrena su mente para el éxito antes de tenerlo. Saben que el éxito puede llegar en cualquier momento y ellos tienen que estar listos para asumirlo, para manejarlo, para trabajar más, crecer más.

Los 2º, los seguidores, son los que saben distinguir de forma intuitiva, donde están los líderes con los que quieren trabajar y se unen a ellos en forma incondicional. Saben también que un desarrollo personal fuerte es necesario para lograr sus metas. Son abiertos de mente y saben trabajar en equipo, están dispuestos a aprender lo que sea necesario para alcanzar lo máximo en la vida.

Por último están los TODO GRATIS, desafortunadamente la inmensa mayoría. Ellos quieren triunfar, como no?, pero su problema es que no están dispuestos a cambiar nada de su persona ni de su actitud para lograrlo. No se comprometen con nada, muchas veces no están comprometidos ni con su propia vida, desconfían de los consejos, lo saben todo, no tienen objetivos y están siempre en la línea de quiebra financiera, pero de todos modos no están dispuestos a aprender, crecer ni cambiar.

La diferencia entre un líder, un seguidor y un todo gratis, es su dialogo interno, la forma que moldean sus pensamientos y adiestran su mente constantemente.

Formar parte de un equipo ético, fuerte y solido es un lujo que no todos pueden tener. No todo el mundo es válido para tener éxito, todo se basa en ti, en que clase de persona estas dispuesto a ser y en las habilidades que desarrolles para alcanzar tus objetivos.

Estudia, aprende, controla tus pensamientos, tu mente, invierte, fórmate, lidera, ten éxito, confía, da, comparte, sirve, sé una gran persona y no tendrás que preocuparte por el dinero o por el fracaso.
Crece hasta que estés por encima de todo eso. Tu confianza en ti mismo, tu fe, hace que sea posible que consigas lo que quieres. Sé un líder para que otros puedan seguirte.

ALIMENTA TU CEREBRO CON LA INFORMACIÓN Y RELACIONATE CON LAS PERSONAS CORRECTAS y recuerda... FÍJATE LO QUE HACE LA MAYORÍA DE LAS PERSONAS Y HAZ LO CONTRARIO.

ESCUELA DE EMPRENDEDORES

El valor del “boca a boca” positivo


No necesitamos ser expertos en marketing para saber que la recomendación de un producto por parte de un amigo o un cliente es mucho más efectiva que cuando se hace a través de una publicidad paga.

El valor de la recomendación “boca a boca” es innegable, la dificultad radica en cómo lograrla. Todos coinciden en que su importancia es crucial, no obstante, cuando preguntamos qué se hace en las empresas por generarlo, medirlo o controlarlo, encontramos las respuestas más variadas. En numerosas ocasiones el comentario es “se trata de algo que no se puede medir realmente”.  John Goodman, co-fundador de TARP, autor del libro “Strategic Customer Service”, y considerado uno de los miembros fundadores de la industria de la experiencia del cliente, hace más de 35 años que predica lo contrario.

Goodman sostiene que el “boca a boca positivo” es algo que efectivamente se puede alcanzar, medir, estudiar y desarrollar. Su firma TARP Worldwide es la consultora de investigaciones que realiza estudios controlados de aquellas frases tan conocidas como “ganar un nuevo cliente es mucho más costoso que conservar uno existente” o “las malas experiencias de los clientes se comparten varias veces más que las positivas”. TARP también acuñó la expresión “Word of Mouse” un juego de palabras basada en el “Word of Mouth” o “boca a boca” y que en esta ocasión hace referencia al mouse de la computadora, para hablar de un fenómeno muy actual: la velocidad y facilidad con que se propagan hoy las buenas o malas reputaciones de las empresas a través de internet.

Desde sus inicios en 1971, TARP ha establecido los patrones para medir y guiar a las organizaciones en la mejora de su servicio al cliente y, fundamentalmente, para lograr obtener lo que podemos llamar “el beneficio de la interacción”. TARP fue pionera en la ciencia del manejo y medición de la experiencia del cliente. De la mano de Goodman, TARP ha logrado que los contact centers de las empresas que contratan sus servicios logren evolucionar, pasando de ser un costoso centro de recepción de preguntas y  quejas, a transformarse en una fuente vital de información que ayude a las empresas tanto en su funcionamiento como en sus ganancias.
Goodman ha llevado a cabo más de 800 estudios de servicio al cliente para grandes empresas y organizaciones. Sus investigaciones han medido el impacto del “boca a boca” y también de la importancia de la educación del consumidor. 

El co-fundador de TARP, que estará en Argentina el 5 de septiembre, disertando en el marco del WOM Marketing Update 2, organizado por WOM-Latam y auspiciado por Banco Supervielle y AGEA entre otras prestigiosas empresas, es hoy un aclamado orador internacional sobre temas tales como el impacto del servicio al cliente y sobre cómo aumentar la satisfacción del mismo. Su último libro, “Strategic Customer Service: Managing the Customer Experience to Increase Positive Word of Mouth, Build Loyalty and Maximize Profits”, es una guía detallada acerca de cómo lograrlo. Lejos de ser un listado de trucos y consejos, Goodman ofrece casos de estudio basados en el trabajo realizado por grandes empresas que han podido llevar la experiencia del cliente y su lealtad a otro nivel. 

Más información acerca de John Goodman y el WOM Marketing Update 2 en

Cómo redactar una buena propuesta comercial


Por Alejandra Oliveto

Diariamente abordamos la tarea de contactarnos con potenciales clientes, por  ejemplo, con aquellos que nos han referido, pero conocemos poco sobre su situación particular, sus verdaderas necesidades, sus motivaciones o sus criterios de decisión. Imaginamos el contexto a partir de algunos datos que nos dieron o una vaga información que muchas veces inferimos. Además, ante un primer contacto telefónico, es posible que nuestro potencial cliente nos pida una propuesta por escrito. Es entonces cuando nos damos cuenta de que una redacción a medida puede transformarse en la antesala del infierno. Sin embargo, escribir una buena propuesta no tiene por qué ser una tarea penosa, siempre y cuando tengamos en mente algunos puntos clave.

Hablar del cliente, no de nosotros
En general, al comienzo de la propuesta, solemos hacer demasiado esfuerzo por hablar de nuestra empresa, producto o servicio. El problema con este enfoque es que las personas no quieren perder tiempo leyendo algo que es poco o nada relevante para sus situaciones. Es esencial, entonces, centrarse en el cliente y demostrar una buena comprensión de las cuestiones que le pueden interesar a él. Por eso, un buen comienzo es aquel que resalta la situación actual o el desafío que puede estar enfrentando el posible cliente.

Destacarnos del resto
Hacer avanzar la venta por medio de una propuesta significa posicionar nuestra solución y demostrar exactamente cómo va a beneficiarse el cliente con nuestro producto o servicio.
Tenemos poco tiempo para convencerlo, así que hay que concentrarse en comunicar una sola idea y, sobre todo, utilizar un lenguaje sencillo y directo. No debemos olvidar que queremos que el lector haga algo, por ejemplo, que nos dé una entrevista o que firme un contrato. Por eso, es necesario facilitarle la decisión e incluir algún elemento (un caso comprobable, una estadística, una simulación, etc.) que lo incite a realizar la acción esperada.

Comenzar la redacción
Antes de empezar a escribir, lo ideal es hacernos las siguientes preguntas:

  • ¿Cuál puede ser la necesidad del cliente?
  • ¿Por qué esta necesidad puede ser importante?
  • ¿Qué factores (personales, profesionales, etc.) se ven afectados por esta necesidad?
  • ¿Qué no podría hacer el cliente sin nuestro producto o servicio?
  • ¿El cliente sabe quiénes somos?
  • ¿El cliente está esperando nuestra propuesta?
  • ¿En qué aspectos de la problemática vamos a centrar nuestra propuesta?
  • ¿Qué prueba podemos ofrecer de que somos calificados y competentes?
  • ¿Cómo podrá medir el cliente el valor de lo que compre?
  • ¿De qué manera podemos demostrar la credibilidad del valor que proponemos?
A medida que trabajamos sobre estas cuestiones, vamos construyendo la materia prima que puede transformar nuestra propuesta en un documento que, cuando menos,  el cliente estará dispuesto a leer.
Revisar la redacción
Así como la recopilación de datos y las preguntas iniciales son fundamentales a la hora de redactar, nunca debemos olvidarnos de la revisión,
paso imprescindible para corregir errores y mejorar las maneras de plantear las ideas.
En este sentido, al terminar la redacción, es bueno hacernos estas otras preguntas:

  • ¿La propuesta resume las posibles necesidades del cliente?
  • ¿El escrito tiene una página o menos de longitud?
  • ¿Hemos sustituido todos los términos de nuestra jerga que solo poseen significado para nosotros?
  • ¿La escritura es clara, breve y concisa en lugar de artificiosa, compleja y técnica?
  • ¿La propuesta tiene errores ortográficos o gramaticales? ¿Alguien más la revisó?
  • ¿Demuestra de manera precisa el beneficio que obtendrá el cliente con nuestra solución?
  • ¿Expone claramente los pasos por seguir para concretar la operación?
Si la respuesta a alguna de estas preguntas es “No”, entonces corremos innecesariamente el riesgo de perder la venta. Tan simple como eso.

En resumen
Si en nuestra redacción logramos responder satisfactoriamente las preguntas anteriores, es muy probable que podamos sobresalir como profesionales eficaces y con un amplio conocimiento de las posibles necesidades del cliente, así como posicionar nuestra solución como la mejor, entre todas las propuestas que el cliente debe recibir a diario. Por ello, es fundamental que nos destaquemos desde la forma y el fondo de la propuesta, lo que aumentará considerablemente nuestras posibilidades de cerrar la venta.

Alejandra Oliveto
Consultora en Comunicación empresarial
Instructora de Redacción comercial y corporativa

Tus opiniones sobre ti mismo


Quizás sea cínico decir que la sociedad es una conspiración gigante para conseguir que te sientas mal sobre ti mismo, pero no sería del todo incorrecto tampoco. Los publicistas hacen que te sientas mal para que compres sus productos, los políticos hacen que dudes de ti mismo para conseguir una ventaja en la competición.

Puedes tener todo el conocimiento y todas las habilidades en el mundo, pero no tienen significado si no te sientes personalmente autorizado a usarlas; es como ser dueño de un Lamborghini y no tener licencia de conducir. Luce brillante en la puerta de tu casa, pero no estás ganando nada a menos que lo manejes.

Valorarte a ti mismo es parcialmente una cuestión de desarrollo personal, y parcialmente una cuestión de elección. Para valorarte a ti mismo, necesitas sentir que eres digno de valoración, pero usualmente ayuda probártelo a ti mismo llegando a algún objetivo, aprendiendo alguna habilidad, o ganando algún tipo de distinción. Y para poder valorarte, debes decir “Yo soy valioso.”

Este punto es importante.

Como pensamos sobre nosotros mismos es una cuestión tanto de aprender como de cualquier otra cosa. Si alguien te dice que no eres valioso una y otra vez, y si no haces nada para contrarrestar eso, entonces llegarás a creer que no eres digno de valoración, porque así es como tus conexiones entre neuronas se formarán. Pero si repites, y crees, y actúas de una manera que demuestre y que te diga a ti mismo una y otra vez, soy valioso, entonces ahí es cuando llegarás a creer.

¿Qué es valorarse a sí mismo? De hecho son muchas cosas. Por ejemplo, es el creer que eres lo suficientemente bueno como para tener una opinión, una voz, y un voto de decisión, que tus contribuciones importan. Es creer que eres capaz, que puedes aprender a hacer cosas nuevas y a ser creativo. Es tu habilidad de ser independiente, y no dejar a la merced de una persona en particular o institución tu bienestar personal, y autónomo, capaz de tomar tus propias decisiones y vivir tu vida de tu manera.

Todas estas cosas son tuyas por derecho. Pero nunca te serán cedidas. Debes tomarlas, creyendo en ti mismo (no importa lo que otra persona diga) y siendo autónomo.

Tu escuela no tiene una clase sobre esto (y hasta quizás estén activamente tratando de debilitar tu autonomía y autoestima; cuídate de esto). Debes tomar el mando de tu propio sentido de autovaloración.

Hazlo todos los días. Dí a ti mismo que eres inteligente, que eres fresco, eres fuerte, eres muy bueno, y todo lo que quieras ser. Dilo en voz alta, en la mañana – escondido en el ruido de la ducha, si debe ser, pero dilo. Luego, practica estos atributos. Sé inteligente al resolver un crucigrama. Sé fresco al vestirte con lo que tú consideras como moda. Se fuerte al hacer algo que te habías dicho ibas a hacer. Sé bueno al llevar a cabo una buena acción. Y cada vez que lo hagas, recuérdate que de hecho, lo has llevado a cabo.

Seleccionado por Camila Ubierna de Humanismo y Conectividad
Lea más en: http://andresubierna.com


Lo que llevas dentro


Todo el mundo merece nuestro amor, y mientras no empecemos a pensar de esa forma siempre tendremos el pensamiento de "nosotros contra ellos" -Wayne Dyer.

Cuando exprimes una naranja sale jugo de naranja. Cuando exprimes un limón sale jugo de limón. Eso es obvio, ¿no?. No podría salir otro tipo de jugo, sale lo que lleva dentro. Pues bien, así somos nosotros.
Escuchas una y otra vez a gente exclamando con gran énfasis: "mira lo que me hizo", "pero cómo va a decirme eso", "quién se cree que es", "ya me las va a pagar". Y muy probablemente es que tu interlocutor haya hecho un gesto o emitido una palabra
no muy relevante, pero que para ti fue suficiente como para disparar hacia otra situación que ya has vivido con anterioridad y la cual te generó un gran daño. Entonces, ¿tú que hiciste? una cuenta matemática: "fulanita me hizo A, B y las consecuencias
fueron C y D. Ahora, esta persona me dijo A, entonces se vienen B, C y D, así que mejor planto bandera roja y ésta me las paga". Y así se vino tu reacción desmedida.
Ahora bien. Nadie da lo que no lleva dentro, nadie puede dar lo que no tiene. Evidente afirmación pero que al no transformar nuestra conciencia se nos hace muy difícil entender y poder vivirlo, y quedamos pegados al drama, y realmente creemos que
eso que está pasando allá afuera es personal y en contra nuestro.
Las personas más "realistas" afirman que hay heridas que nunca cierran. Particularmente no estoy de acuerdo, sí podría afirmar que hay heridas que cuestan más sanar que otras, y que por lo tanto llevarán mucho más trabajo el proceso de perdón,
incluso años, pero de ahí a decir que no lo podremos sanar "nunca" creo que es más una cuestión de nuestra mente que se resiste a dejar entrar luz y paz a nuestra vida, y que sin duda es la que una y otra vez te recuerda con todo su sentir esa situación
vivida.
Imaginemos que la vida es una película. Tú estás en el cine comiendo unos ricos pochoclos. Ahora observa la escena de tragedia de tu vida, apareces tú (protagonista), y las demás personas partícipes de esa escena, todos actores secundarios cómplices en
esa situación. Acuérdate que tú estás en el cine mirando la película de tu vida. Observa la situación puntual del drama, tu reacción a eso, la reacción de los demás. Detén la película.
Ven aquí y escúchame. Sé que te han herido, te han lastimado, te han engañado. Situación extremadamente dolorosa ya que provoca una herida narcisista. Quizás tus expectativas, las promesas, tus sueños, en ese instante se vieron esfumados por
completo entre los dedos de tu mano. Y, cómo duele eso por Dios!. Cómo duele dejar ir la fotografía que te habías hecho con esa persona o situación. Créeme que te entiendo.
Ahora, tú y yo estamos en el cine viendo la misma película. Te invito a que te desapegues de la escena, dejes de sufrir y des paso al dolor. Permítete llorar, sacar todo ese dolor, es momento de limpiar el alma. La escena que se presentó fue la que tú
necesitabas para tu crecimiento y evolución, simplemente ese acuerdo o contrato que tenías con esa persona se estaba cumpliendo. Ahora está tu libre albedrío: o te resientes desde la víctima y la venganza, o perdonas y evolucionas. Creo que es
momento de descubrir que hay algo más, ¿no crees?.
Lo que esa persona "te hizo", no te lo hizo a ti, aunque quizás tú eso lo sentiste. Por lo tanto ese gesto, comportamiento, actitud o palabra de aquella persona, resonó en tu interior de manera hostil conforme a tu historia personal, a tu mapa mental.
Esa situación ha tocado un botoncito herido, y aunque en el momento te cueste percibirlo se te está dando la oportunidad de poder sanarlo. Tienes que entender que ante momentos de presión lo que sale de ti es la frecuencia vibratoria que llevas
dentro.
Ese hecho que pasó ya pasó, hagas lo hagas no podrás modificar nada. Si no perdonas solo tú te mantienes atado a esa persona o situación. Y esta elección de paz y aceptación es para ti, no para el otro.
Recuerda que la venganza enmascarada bajo "justicia" humana solo llevará a que te calmes un instante, pero arrastrarás la herida infectada por donde quiera que transites y seguirás sintonizando de la vida exactamente lo mismo, y algo peor, eso que
tiraste al universo por ley retornará a ti, te guste o no, nos vamos de esta vida con saldo cero.
¿Qué es lo que hoy mueve tu vida?. Te invito a que seas parte de aquellos buscadores conscientes de lo que eligen qué llevar en su interior. Así con el tiempo (nada es de la noche a la mañana), cuando alguien vuelva a presionarte puedan salir de ti
misericordia y amor. Si Jesús perdonó y amó a sus enemigos, ¿por qué no habremos de poder imitarlo?.
Obtienes de la vida precisamente lo que das. La invitación a sentirte bien está hecha, la elección es tuya. El que tenga oídos, que oiga.

Luz y Amor
Lic. Patricia Bogado - www.patriciabogado.com.ar
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